No fue tan intenso pero no por ello fue menos divertido.
Nos levantamos-desayunamos y fuimos a Mariahilferstrasse en busca de algún regalo que, por cierto, no encontramos, por lo que nos dirigimos a ver el Parlamento.
La zona era muy tranquila, supongo que de alta seguridad. Vimos el Parlamento, el Teatro del Pueblo (Volkstheater) y el Rathaus (ayuntamiento). Delante del ayuntamiento había un festival de cine (pero proyectaban óperas) por lo que había una pantalla gigante en la fachada del mismo, así como puestos de comida de diferentes países. Decidimos comer allí, se estaba bien, había música electrónica, sillas y mesas con sombrita.
Después de estar un rato más allí, nos dirigimos en busca de regalos, pero era tan frustrante y aburrido que fuimos a Belvedere. El palacio era precioso y seguro que la colección era increíble, pero la falta de fondos hizo que nos quedásemos en el jardín descansando un rato y disfrutando del lugar.
Nos dirigimos al albergue y yo al Albergue y yo lavé más ropa para luego estar charlando en la habitación, cenar, ponerme hasta arriba de cereales (me estuvo doliendo la tripa un rato) y fuimos a llamar a David, pero la llamada se cortó.
martes, 25 de agosto de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario