Hoy nos hemos levantado a las 7 AM para ir a Ausvitz. El iraní ha decidido darnos un día más de ventaja, pero no sabía que en el último momento habíamos decidido irnos antes. Un autobús nos ha recibido en la puerta del albergue y yo que tenía un dolor de cuello horrible, no me he dormido hasta la hora y 15 minutos de viaje, es decir, a quince minutos de llegar a Austvitz.
El campo es algo horrible. Es símbolo del terror y el holocausto judío, pero no por ello no se te deja de hacer un nudo en la garganta en la visita. Las cosas que más me sorprendieron-aterrorizaron fueron ver cuatro toneladas de pelo de mujer que se cortaban después de gasearlas con Ciclamato B y que luego utilizaban para hacer tejidos como mantas, calcetines, etc. Otro dato espeluznante es que una mujer cuando llegó al campo pesaba
Por la tarde hemos vuelto a Cracovia a tirarnos en una plaza del barrio judío. Pablito ha dormido su resaca, le he depilado las cejas a María, me he tomado un helado y he escrito las postales para David y papás. Hemos ido al centro comercial, que está al lado de la estación y ahora estamos en el tren camino a Budapest.
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